En la república de Yemen, hay una isla a la que llaman la “Isla de Socotra”, en la cual hay un clima muy extraño y una vegetación muy especial, haciendo que los seres vivos sean muy raros.
Esta isla se descubrió en 2003, cuando una escritora y dibujante se topó con ella en un viaje de negocios.
Al llegar allí se encontraron una flora y una fauna que no aparecía en ningún libro. Decidieron acampar, descubriendo que el primer día hacía sol y calor, pero cuando amaneció había nevado y hacía muchísimo frío.Cogieron los abrigos y fueron a explorar la isla. En ella encontraron una clase de mamíferos que habitaban y que llamaron “Tokoroth”. Aunque realmente es lo que ahora conocemos como “murciélago zorro” o “zorro volador”. Sin embargo, esos murciélagos zorros eran singulares, pues al volar desprendían una serie de polvos que eran ceniza. Esta especie de murciélago, poseía unas membranas en la piel de las alas en la que se pegaba la ceniza de los volcanes en los que vive (esa particular costumbre de vivir en los volcanes solo se da en la Isla de Socotra), pero no vive dentro del volcán solo en las cuevas y árboles de alrededor.
Al llegar allí se encontraron una flora y una fauna que no aparecía en ningún libro. Decidieron acampar, descubriendo que el primer día hacía sol y calor, pero cuando amaneció había nevado y hacía muchísimo frío.Cogieron los abrigos y fueron a explorar la isla. En ella encontraron una clase de mamíferos que habitaban y que llamaron “Tokoroth”. Aunque realmente es lo que ahora conocemos como “murciélago zorro” o “zorro volador”. Sin embargo, esos murciélagos zorros eran singulares, pues al volar desprendían una serie de polvos que eran ceniza. Esta especie de murciélago, poseía unas membranas en la piel de las alas en la que se pegaba la ceniza de los volcanes en los que vive (esa particular costumbre de vivir en los volcanes solo se da en la Isla de Socotra), pero no vive dentro del volcán solo en las cuevas y árboles de alrededor.
Los árboles también tenían un papel importante en la isla ya que la mayoría crecía con formas muy extravagantes, como el “Yocuta”. Según la escritora crecía a lo ancho y deshojado al nacer, en cambio cuando crecía, se convertía en una especie de bunker ya que estaba hueco por dentro.
En definitiva, podríamos llamar a esta isla la verdadera “Isla Misteriosa” de Julio Verne, aunque la escritora nunca escribió nada sobre ella.
Hugo (Peralejos).

